Si estás construyendo, conviene pensar dónde irán los aires antes de revocar. Podés dejar las cañerías preparadas y comprar los equipos más adelante. Eso es la preinstalación. Acá te contamos qué hay que decidir y qué revisar antes de tapar.
Marcá dónde iría cada aire
Empezá por los ambientes que querés enfriar o calefaccionar. En cada uno, marcá una posible ubicación para la unidad de adentro. Tené en cuenta placares, cortinas, puertas y muebles: un lugar que hoy está vacío puede quedar ocupado cuando termines la casa.
Después buscá dónde iría la unidad de afuera. Las dos tienen que conectarse. Si elegís solo la pared del dormitorio, podés descubrir tarde que llegar hasta el patio exige pasar caños por otro cuarto.
Definí qué equipos podrías colocar
No hace falta comprarlos ya, pero el instalador necesita saber qué capacidad y qué tipo de equipo estás considerando. Con eso puede revisar diámetros, largos de cañería y conexiones. No hay un caño que sirva para cualquier aire.
Si todavía estás entre dos modelos, pasale las fichas de ambos. Es mejor comprobar que comparten los requisitos de instalación que elegir uno después y tener que cambiar lo que quedó dentro de la pared.
Buscá una salida para el agua
Cuando enfría, el aire junta agua de la humedad del ambiente. Esa agua sale por un desagüe. Hay que decidir adónde va y comprobar que pueda llegar hasta ahí.
Este recorrido merece una revisión propia. Que haya lugar para los caños del aire no significa que también haya pendiente para el agua. En una pared interior, por ejemplo, llegar hasta una salida puede ser más difícil que conectar las dos unidades.
Acordá quién hace cada parte
Pedí que el presupuesto aclare si incluye cobre, aislación, caja, desagüe, pases y mano de obra. Preguntá aparte por alimentación eléctrica y reparación de paredes. "Un punto de aire" puede significar cosas distintas para dos instaladores.
También dejá separado el montaje futuro. Preinstalar suele ser dejar las conexiones listas; colgar los equipos, conectarlos y ponerlos en marcha es otra etapa.
Revisá y sacá fotos antes de tapar
Antes del revoque o del cierre del cielorraso, el instalador debe hacer las comprobaciones que correspondan. Acordá esa visita con quien dirige la obra para que nadie tape antes de tiempo.
Sacá fotos donde se vean los caños y alguna referencia, como una ventana o una esquina. Si hay varios puntos, identificá cada uno: estar, dormitorio 1, dormitorio 2. Dentro de seis meses, esas fotos van a servir más que una imagen de una caja sin nombre.
Qué debería quedarte al terminar
Cada futuro aire debe tener su ubicación, su recorrido y su salida de agua resueltos. Guardá el detalle de lo colocado y las fotos. Así, cuando llegue el momento de instalar los equipos, no habrá que adivinar qué quedó dentro de cada pared.
Fuentes y lectura complementaria
Para medidas y procedimientos específicos, seguí el manual de tu equipo. Los ejemplos de esta guía sirven para explicar el tema; no reemplazan la revisión de una instalación.
¿Tenés una obra en marcha?
Contanos cuántos ambientes son y en qué etapa está la obra. Te ayudamos a definir la preinstalación antes de que se cierren las paredes.